Suspenden peregrinaciones tradicionales a lo largo del país por el covid-19

  • Con transmisiones virtuales y visitas rápidas a los templos, líderes católicos y fieles celebrarán este año la aparición de la Virgen de Guadalupe.

Por el repunte de contagios y hospitalizaciones por covid-19, miles de fieles católicos, que anualmente peregrinan de sus estados a la Basílica de Guadalupe para celebrar la aparición de la Virgen, tendrán que conformarse con transmisiones virtuales y visitas exprés a templos locales.

Ante el riesgo de que los feligreses no atiendan el llamado de las autoridades, la alcaldesa de Acapulco, Guerrero, advirtió que las peregrinaciones serán “desintegradas, con todo el dolor y con toda la pena”, pues la disposición oficial es evitar las aglomeraciones.

El temor de un repunte de contagios y hospitalizaciones obligó a autoridades religiosas a cerrar los templos de los cincos municipios de Baja California Sur del 11 al 13 de diciembre y cancelar las tradicionales peregrinaciones y cabalgatas.

“No nos podemos permitir eventos de aglomeración, porque con un día que se relaje el distanciamiento social se podría generar una escalada importante de contagios y es algo que no queremos”, dijo el gobernador Carlos Mendoza Davis.

En Durango, uno de los primeros estados que regresó al semáforo epidemiológico rojo, la Diócesis de Gómez Palacio determinó suspender las procesiones y danzas por la conmemoración de la aparición de la Virgen de Guadalupe.

El vicario Julio Carrillo Gaucín expuso que la situación de la pandemia es crítica, por lo que las autoridades eclesiásticas ya analizan un plan B para los días 11 y 12: cada familia a bordo de su automóvil podrá acercarse a la iglesia, donde el párroco recibirá donativos y arreglos florales, y bendecirá sus imágenes.

De implementarse esta alternativa, dijo, se solicitará ayuda a la Dirección de Tránsito y Vialidad para que la caravana de vehículos no entorpezca el tránsito local en las inmediaciones de la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe.

También en Durango, uno de los grupos más representativos de la danza durante la celebración del 12 de diciembre es el de los Vikingos de Guadalupe, quienes también decidieron suspender todas las peregrinaciones.

Humberto Chavira, líder de los Vikingos confirmó que desde octubre se dio a conocer que no participarían en las celebraciones pues la salud es lo primero.

“En su mayoría las danzas estarían entrenando. Pero todos se enfocaron en respetar los que es la pandemia. Entonces, ir a algo donde quizá uno ande contagiado, sería un error grave de los que somos las cabezas de las danzas”, declaró.

Reconoció que es complicado para ellos, porque es una celebración anual y hay personas que vienen desde el extranjero y otras entidades como Jalisco y Sinaloa para realizar las procesiones, y en esta ocasión no ocurrirá.

La Diócesis de Torreón, que abarca cinco municipios de La Laguna, también descartó viajes a Ciudad de México y localmente las actividades serán virtuales, aunque empresas u organizaciones devotas podrán ir a las iglesias a dejar ofrendas, con previa cita.

En la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, en el corazón de la ciudad, sí habrá festejos virtuales ante la pandemia y la gente podrá acudir al inmueble con cita y por tiempo limitado.

En Coahuila, la pandemia también dejará a la población sin peregrinaciones y, en algunas ciudades, sin tianguis navideños, como en Matamoros, donde el director de Salud, Leonel Castellanos, informó que si bien las iglesias estarán abiertas 11 y 12 de diciembre, no habrá puestos en sus alrededores ni se celebrará el encendido del árbol navideño.

Para evitar las aglomeraciones en los festejos por el día de la Virgen de Guadalupe, autoridades de la capital poblana implementarán operativos en La Villita, que solo oficiará dos misas con acceso controlado; la indicación de las autoridades es que los demás templos permanezcan cerrados.

En esta entidad también se canceló la tradicional carrera de relevos del «Fuego Guadalupano» que organizan pobladores de San José Mazatepec, en la Sierra Norte, con motivo de la visita anual del 12 de diciembre a la Basílica de Guadalupe.

Edgar Bonilla Hernández, quien forma parte de la agrupación Fuego Guadalupano San José Mazatepec, explicó que “en años pasados, nos vamos en dos camiones y llegábamos a la Ciudad de México el día 10 en la madrugada. Esperábamos a tomar misa temprano, a las 7:00 ú 8:00 horas, dependiendo de la hora de llegada». 

«…Escuchamos misa y recorremos toda la Basílica, en el cerro y empezábamos nuestro andar hacia Puebla corriendo, en relevo. Nos hacíamos dos días. Salíamos sobre la autopista e iniciaba la carrera, portando la antorcha. El 10 pernoctábamos en Puebla, en la zona de Chachapa, el 11 regresábamos a nuestra comunidad y llegábamos en la noche. Corríamos todo el día”, dijo. 

Señaló que, ante el cierre de las puertas de la Basílica de Guadalupe sólo organizarán un acto simbólico y representativo.

Pérdidas millonarias

En el Santuario de la Virgen de Juquila, en Oaxaca, continúa restringido el acceso a turistas y caravanas de peregrinos provenientes de diferentes estados a la del «Pedimento», que está cerrado al público desde hace ocho meses.

Para ingresar a la cabecera municipal, pobladores y visitantes tienen que cruzar un filtro sanitario, donde médicos miden la temperatura y aplican sanitizante; el aforo de hoteles y restaurantes es limitado y no se permite una estancia de más de 24 horas.

Para este 8 de diciembre, que se celebra a la Virgen de Juquila, las autoridades municipales informaron que no se permitirá el acceso y la misa se transmitirá a través de redes sociales.

A pesar de estas medidas, aun hay fieles que buscan ingresar al santuario, como algunos ciclistas que intentan avanzar a este lugar para cumplir sus mandas.

Mientras tanto, los comerciantes del mercado de artesanías religiosas reconocen que viven el peor momento porque los ocho meses del cierre del santuario los ha llevado a la quiebra y, muchos de ellos, han tenido que vender sus propiedades.

Lo mismo ocurre con los paradores turísticos, que reportan caída de ventas y el cierre de algunos establecimientos por las bajas ventas. Los estragos tampoco excluyen al gremio católico, cuyos representantes admiten que las pérdidas económicas son del orden de seis millones de pesos.

Se suspende concurso

El covid-19 no solo dejará a los oaxaqueños sin festejos del 12 de diciembre. Por primera vez desde 1897, tampoco celebrarán la emblemática Noche de Rábanos en el Centro Histórico de la capital oaxaqueña.

Se trata de un concurso de obras hechas con hortalizas cosechadas tres días antes y cuyos ganadores son premiados por el gobernador en turno, un día antes de la Navidad; en sustitución del festejo, el mandatario Alejandro Murat propuso entregar estímulos económicos y medallas al mérito a personal médico que ha enfrentado la pandemia.

Además, por unanimidad, concejales del ayuntamiento avalaron cancelar las calendas, recorridos en barrios y colonias, concursos, presentaciones artísticas, culturales y gastronómicas, y sesiones eclesiásticas con motivo de fiestas patronales, al igual que verbenas populares y tianguis de temporada.

Con información de Javier Trujillo, Margarita Rojas, Luis Alatorre, Gilberto Lastra, Esmeralda Sánchez, Jaime Zambrano, Cecilia Aguilar, Angélica Tenahua y Oscar Rodríguez.

Con información de Javier Trujillo, Margarita Rojas, Luis Alatorre, Gilberto Lastra, Esmeralda Sánchez, Jaime Zambrano, Cecilia Aguilar, Angélica Tenahua y Oscar Rodríguez.

Fuente: Milenio

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