MIRTHA VILLALVAZO, LA VERSION FEMENINA DE LAYIN

MIRTHA VILLALVAZO, LA VERSION FEMENINA DE LAYIN

mayo 10, 2022 0 Por Redacción

MIRTHA VILLALVAZO ES UNA POLÍTICA SUIGÉNERIS. EX FUNCIONARIA DEL PODER JUDICIAL DE NAYARIT, DICHARACHERA, MALHABLADA, a decir de quienes la conocen le importa muy poco aquello de “cuidar las formas”. Podría decirse que es como la versión femenina del también polémico ex alcalde de San Blas, Hilario Ramírez Villanueva, mejor conocido como “Layín”.

Asumió la presidencia municipal sin haber obtenido ni un solo voto a su nombre, luego de que al inicio del proceso electoral 2021 fuera hecha a un lado por la dirigencia nacional de MORENA al designar la candidatura a la presidencia de Bahía de Banderas y en su lugar fuera designada su compañera de bancada en el congreso federal, Carmina Regalado. Las impugnaciones contra esta designación y un desafortunado video donde se advierte a la legisladora recién ungida candidata y a su hermano aceptar dinero de empresarios para la campaña a cambio de favores una vez que se asuma el cargo, dieron al traste con la candidatura de Carmina Regalado, que hoy despacha en una oficina administrativa de la UT, donde el gobernador la relegó para que no se sintiera excluida del proyecto y permaneciera en la nómina oficial. A ello, hay que sumar que en los días previos a que vencieran los registros oficiales de candidatos, Mirtha coqueteó con la posibilidad de ser candidata de Movimiento Ciudadano a la alcaldía de Bahía de Banderas. Un resolutivo judicial y la certeza de que Villalbazo podría complicarle la elección a MORENA si jugaba como opositora le devolvieron la candidatura cuando ya era tarde para reimprimir las boletas electorales que en el espacio designado para ella traían el nombre de la maestra Carmina.

Su presidencia ha sido una constante de polémicas. Desde el trato que tiene con empleados, acusaciones de nepotismo, un reloj de casi 200 mil pesos que presume sin recato y del que dice es un obsequio, un viaje a España que por poco le cuesta el cargo, su oposición a la decisión del gobernador Miguel Ángel Navarro de renombrar “Nuevo Vallarta” como “Nuevo Nayarit” y su posterior sometimiento a la misma parecen no haber sido suficientes. Y es que a la presidenta le gusta llamar la atención, una condición propia de quienes padecen megalomanía.

Su último “chiste” fue la autorización de un mural en el arco de San Juan de Abajo con su retrato vestida de escaramuza en el extremo. Pese a que esta mañana, a través de sus redes sociales, la presidenta publicó en sus redes sociales una explicación inverosímil que deja ver más orgullo que arrepentimiento o vergüenza, a los ciudadanos de Bahía de Banderas les queda claro que su presidenta municipal es uno de esos personajes folclóricos de la política mexicana.

Don Julio Scherer García narra, en su libro sobre los presidentes de México, que alguna vez que visitó a José López Portillo en los pinos, le sorprendió ver todo un pasillo adornado con fotos del presidente. López Portillo jugando tenis, López Portillo montando a caballo, López Portillo con sarape y López Portillo con guayabera, todo era López Portillo. El presidente de México entre 1976 y 1982, como bien sabemos, era un megalómano consumado.

Rasgos de personalidad similares pudimos verlos en gobernadores nayaritas como Ney González, quien bautizaba calles con su nombre -lo hizo en Tepic, durante los meses en que la actual diputada del verde ecologista Georgina López Arias fungía como alcaldesa de Tepic en sustitución de Roberto Sandoval en el 2011- y con el propio Roberto Sandoval, quien llenó las oficinas de gobierno con fotografías suyas que terminaron en la basura después del 19 de septiembre del 2017. En la basura de la historia también quedaron el recuerdo de gobernantes megalómanos como López Portillo, Ney y Sandoval ¿es allí donde quiere terminar Mirtha Villalvazo? El tiempo nos lo dirá.

(NAYARIT ALTIVO)