El último apretón de manos entre madre e hija antes de morir por covid-19

  • La última voluntad de Maria Rico, de 76 años, fue tomar de la mano a su hija Anabel, mientras ambas permanecían en cuidados intensivos tras enfermar por covid-19

Redacción

Una mujer afectada por covid-19 pidió que le quitaran la máscara de oxígeno en cuidados intensivos para poder decirle a su hija que la amaba, en sus últimas palabras antes de morir.

Maria Rico, de 76 años, estaba en una sala de covid en el hospital Leicester Royal Infirmary, en Reino Unido, y pasó sus últimos minutos junto a su hija Anabel Sharma, de 49 años.

Anabel compartió una fotografía del emotivo momento luego de que su madre firmó una orden para no ser reanimada.

María murió el día después de que se tomó la fotografía.

BROTE FAMILIAR

Toda la familia de Anabel sufrió el coronavirus después de que su hijo de 12 años contrajera el virus tras el regreso a clases en septiembre.

Anabel apareció después en la televisión británica, donde relató su desgarradora historia, la cual ha dado la vuelta al mundo.

Aseguró que su madre había dicho todo lo que le gustaría escuchar a un hijo antes de morir.

Cuando nos llevaron con mamá, ella les pidió que le quitaran la máscara (de oxígeno) y le dijeron: ‘en cuanto hagamos esto no vas a tardar mucho’”, relató Anabel.

Dijo todo lo que querrías que dijera tu madre, afirmó.

Dijo que nos amaba, que estaba orgullosa de nosotros y que tenía que seguir luchando para llegar a casa con mis hijos”, agregó.

Anabel contó que cuando se tomó la fotografía, le habían dicho que su madre solo tenía alrededor de dos días de vida.

Toda la familia de Anabel, incluida Maria, el esposo de Anabel, Bharat, y sus otros hijos Jacob, de 22 años, y Noah, de 10, se enfermaron a causa del brote familiar.

Maria y Anabel fueron llevadas a Leicester Royal Infirmary y recibieron oxígeno en octubre.

Dos semanas después, la abuela María le dijo a su hija que había firmado una orden para no ser reanimada.

Al día siguiente, los médicos llevaron a Anabel a la cama de su madre y Maria murió el 1 de noviembre.

Anabel salió del hospital un mes después, pero tiene los pulmones muy dañados y necesita oxígeno para moverse.

Ahora Anabel advierte a otros sobre los peligros del coronavirus y dice que podrían perder a miembros de su familia si no cumplen con las reglas.

Fuente: Excélsior.

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