Search
Jueves 19 octubre 2017
  • :
  • :

Cultura política por ósmosis

received_1345107372219333

20883302_1564732396923495_884427849_o

Héctor Gamboa Soto
La mayoría de los políticos, sobre todo los jóvenes, creen darse una pátina de intelectualidad al mencionar que leen tales o cuales libros sobre el tema de su quehacer.
Más allá de los dislates cómicos tipo Enrique Peña Nieto o el Secretario de Educación que sabe “ler”, abundan entre la fauna depredadora del erario, lo que fingen ser lectores.
Los políticos simulan ser lectores o que aplican cual si fueran recetas, consejos de textos como El Arte de la Guerra de Sun Tzu o El Príncipe de Maquiavelo.
Otros libros que aseguran haber leído son Fouché, El Genio Tenebroso de Stefan Zweig, Derecha e Izquierda de Norberto Bobio o Las memorias sobre Marketing Político del genio nayarita Checho Miramontes.
Sin embargo, el Gamboa (que dicho sea de paso es un cretino), piensa que a menos que sea lectura por ósmosis, mienten con todos los dientes.
La clase política local es, por decir lo menos, analfabeta funcional, con honrosas excepciones.
Veo a mis diputados locales, a los presidentes municipales, a los regidores, a funcionarios de los tres ámbitos de gobierno, ayunos de lectura.
Y qué decir de los aspirantes a cargos de elección popular!
Están peor.
Y para que no se sientan algunos, dije que con honrosas excepciones.
Ahora la moda es repetir frases hechas e invocar a Dios, a la Virgen y a todos los santos, con la excepción nada honrosa de Malverde, verdadero patrono de los políticos.
He dicho.

Comentarios

Comentarios