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Martes 24 octubre 2017
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La FEUAN ya no le sirve ni al PRI

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(Editorial)

Creada como un poderoso instrumento del rector en turno, la Federación de Estudiantes (FEUAN) hoy se ha convertido en un parásito que engulle buena parte de las finanzas y empobrece la vida académica al interior de la universidad. Por si fuera poco, ha terminado por ser liderada por personajes mediocres, pero dueños de una ambición desmesurada e inmoral que los ha llevado a entregarla sin ningún pudor al gobernador Roberto Sandoval, a cambio de puestos y favores políticos.

Lo cierto es que la FEUAN ya no le sirve ni al PRI, pues los dirigentes “estudiantiles” son dados a usurpar y desplazar a los militantes auténticos del priismo, que tienen años haciendo méritos para ser tomados en cuenta en las actividades y posiciones en las instancias de gobierno. Así, por ejemplo, Roberto Sandoval intenta “premiar” a Ángel Aldrete, ex dirigente de la federación, con una diputación plurinominal.

La FEUAN es como aquellos monstruos que cobran vida propia y se vuelven contra sus creadores, una especie de Frankestein o tumor maligno. Al menos el rector Ignacio Peña ya no controla a sus dirigentes. Desde que llegó a la administración rectoral, la federación no ha hecho más que condicionarlo, exigiendo pagos políticos y financieros por haberlo llevado al máximo cargo unitario de la universidad y para supeditarlo a la voluntad del gobernante.

Con la rémora feuanista en el lomo, a “Nachito” –como le llaman algunos− le resulta imposible maniobrar con libertad para sacar a la UAN de la crisis en que se encuentra. No puede concretar consensos, porque los feuanos dividen; no puede generar confianza, porque los feuanos lo contradicen con sus acciones, exigiendo que incorpore en nómina a sus “distinguidos porros”; no puede prometer academizar, porque a los feuanos les interesa la “grilla” convenenciera; no puede intentar una seria reforma política, porque los feuanos se niegan a renunciar a su mayoría de consejeros en el Consejo General Universitario.

Hoy es un secreto a voces al interior de la UAN, entre funcionarios y simples universitarios, que el gobernador exige “moche” del presupuesto ordinario, como se presume lo hizo con el ex rector Juan López, sin importar sumir a nuestra Alma Mater en la crisis más grande de su historia. Y la FEUAN le agarra la pata a la vaca para apoderarse de la ubre.

Ante esa deplorable situación, la federación de estudiantes debe desaparecer como estructura clientelar y parasitaria. Así lo han hecho en otras universitarias con distintas organizaciones dizque “estudiantiles”. La FEUAN es el principal obstáculo que impide superar la crisis financiera, política y académica de la universidad. El rector lo sabe. Pero le hace al “Tío Lolo”. Son demasiados los intereses y las componendas que lo atan de manos.

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