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Domingo 20 agosto 2017
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Combustibles y dólar amenazan la meta inflacionaria de 4%: BdeM

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El secretario de Hacienda, José Antonio Meade, y el todavía gobernador del Banco de México, Agustín Carstens. Foto Carlos Ramos

El secretario de Hacienda, José Antonio Meade, y el todavía gobernador del Banco de México, Agustín Carstens. Foto Carlos Ramos

Podría tornarse aún más difícil la situación económica del país, advierte la Junta de Gobierno. La situación de las finanzas públicas es la principal fuente de nerviosismo en los mercados Foto El secretario de Hacienda, José Antonio Meade, y el todavía gobernador del Banco de México, Agustín CarstensFoto Carlos Ramos Mamahua Miriam Posada y Juan Carlos Miranda Periódico La Jornada Viernes 30 de diciembre de 2016, p. 3 El Banco de México (BdeM) advirtió que el aumento súbito en el precio de gasolinas y productos agropecuarios, así como el impacto en el tipo de cambio son los principales riesgos para cumplir con la meta inflacionaria de 4 por ciento estimada para 2017.

En la minuta de la Junta de Gobierno celebrada el 15 de diciembre pasado, dada a conocer ayer, antes de que se anunciara el gasolinazo, sus integrantes señalaron que en los próximos meses la inflación podría presentar un aumento transitorio, derivado de choques en precios relativos, y después volver a su nivel.

Detallaron que el aumento a la inflación se deberá a la depreciación del peso, los efectos temporales del incremento al salario mínimo y la liberalización gradual de los precios de las gasolinas.

Hasta el 15 de diciembre el principal riesgo para la inflación observado por el banco central era la incertidumbre del entorno externo y una mayor depreciación cambiaria.

El tipo de cambio nominal ha acumulado una depreciación significativa, y a pesar de que ha tenido un reducido traspaso a los precios al consumidor, esta ha sido de tal magnitud que es previsible que el impacto sobre estos precios sea considerable; incluso, señalaron los miembros de la junta, si continúa la depreciación del peso frente al dólar, el impacto sobre los precios a los consumidores finales podría ser mayor.

Para el BdeM el incremento al salario mínimo también representa un riesgo inflacionario, de contaminación a los salarios contractuales y al resto de la estructura salarial. A esto se sumaría el aumento de precios de bienes agropecuarios, aunque con un efecto inflacionario transitorio.

Algunos miembros de la junta señalaron que si bien los mencionados choques de oferta tendrían un efecto temporal sobre la inflación, y no deberían dar lugar a efectos de segundo orden, el hecho de que éstos se presenten de manera simultánea y que exista la expectativa de una paridad peso-dólar mayor a la anticipada hasta hace poco, podría tener efectos de segundo orden y afectar no solamente las expectativas de inflación a corto plazo, sino también a las de mediano y largo (La Jornada).

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