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Martes 12 diciembre 2017
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“En matemáticas, mujeres y hombres somos igual de capaces” Mónica Mateos-Vega

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Ana Paula posa con su medalla de primer lugar. Foto cortesía de la familia Jiménez Díaz

Jueves 15 de diciembre de 2016. Ciudad de México tiene una nueva campeona internacional de matemáticas. Se trata de Ana Paula Jiménez Díaz, de 15 años, alumna de tercero de secundaria, quien obtuvo medalla de oro en la Olimpiada Rioplatense de Matemáticas 2016 que se celebró hace unos días en Río de la Plata, Argentina.

Es la primera vez que una competidora de la capital del país obtiene una presea dorada en esa competencia.

Anteriormente habían sido sólo dos los chicos de la ciudad (Oriol Solé Pi y Enrique Chiu Han) quienes habían conquistado el primer lugar del concurso en el que se miden los mejores matematletas de cinco países de América del Sur (Colombia, Argentina, Paraguay, Uruguay, Perú y Brasil), y México.

Las participantes se habían quedado con el bronce; en 1997 fue Aline Hubard Escalera y el año pasado Sofía Espinasa Diamant.

Creciente participación femenina

Lo anterior habla del buen nivel que los competidores de Ciudad de México han logrado los recientes años, tanto en los dos concursos nacionales que se organizan anualmente, como en las competencias internacionales en las que han sido seleccionados y que anteriormente eran dominadas por estudiantes del norte del país.

Sobre todo, destaca cada día la creciente participación femenina en estas competencias. Tan sólo en septiembre, cuando se aplicó un examen a alrededor de 17 mil estudiantes de escuelas públicas y privadas del área metropolitana en búsqueda de talentos, la proporción entre hombres y mujeres estaba casi pareja.

Ana Paula comenzó a participar en 2014 en las competencias y entrenamientos de la Olimpiada Mexicana de Ciudad de México, que pertenece a la Olimpiada Mexicana de Matemáticas, entre otras alianzas.

En un par de años su vida cambió, pues no sólo se integró a la que considera una nueva familia, sino que tiene la oportunidad de desarrollar al máximo una de sus grandes pasiones: las matemáticas.

“El ambiente es muy padre en olimpiadas. Se hacen muchos amigos; tenemos los mismos intereses”, dice la joven, en entrevista con La Jornada. Entusiasmada, recomienda a otras chicas de su edad a las que les gusten los números “que no tengan miedo y participen. A veces las mujeres no se quieren meter a cuestiones de matemáticas, pero no hay ninguna diferencia con los hombres; somos igual de capaces”.

Muy segura, Ana Paula señala que obtuvo sólo cinco puntos y un cuarto de los seis posibles en los dos exámenes que presentó, porque cometió un ligero “error de redacción”, pero no porque no supiera la respuesta.

Sabe que obtuvo el triunfo “por el esfuerzo que he puesto, y por creer que sí puedo. Me gusta todo lo de las matemáticas, bueno, un poco más la geometría, porque es más visual, creativa y usa el pensamiento abstracto”.

La quinceañera aún no decide qué carrera universitaria va a seguir, pues también le gusta la química, y otra de sus pasiones es el arte; adora pintar.

Tuvo que dejar la natación

A la fecha ha ganado cuatro medallas de oro, una de plata, y dos de bronce en competencias nacionales, premios que guarda en una cajita en su recámara. Para Ana Paula las vacaciones decembrinas serán para entrenar fuerte, pues está preseleccionada para participar en la Olimpiada Matemática de Centroamérica y del Caribe 2017 y en la European Girls’ Mathematical Olympiad, que se realizará en Suiza el próximo año. Este último concurso es el mismo que en este 2016 lanzó a la fama en redes sociales a Olga Medrano, de Jalisco, quien ganó oro y fue felicitada por el presidente Enrique Peña Nieto en Los Pinos.

La mamá de Ana Paula, Adriana Díaz, reconoce que en el camino de su hija ha habido sacrificios, pues hay que llevarla a los entrenamientos dos tardes a la semana, “y se tuvo que salir de su equipo de natación. También hemos dejado de asistir a algunos compromisos familiares, fiestas o reuniones de amigas, y ella tiene que llegar a ponerse al corriente en la escuela luego de sus entrenamientos intensivos. Pero en general es una niña normal; escucha música, chatea, ve series.

“Las matemáticas la han ayudado a desarrollar otra forma de pensar, le facilitan el estudio y no le cuesta trabajo concentrarse”. Sobre todo, destaca los “nervios de acero” de la campeona matematleta a la hora de competir. “Ha aprendido a manejar el estrés; quizá le ayudó su experiencia en la natación, donde no debía hacer salidas en falso”.

En la Olimpiada Rioplatense de Matemáticas 2016, certamen organizado por la Federación Iberoamericana de Competiciones de Matemáticas, México obtuvo en total cinco preseas: dos de oro (junto con Ana Paula, el representante de Nuevo León, Darío Hinojosa Delgadillo, de 13 años, se colocó en primer lugar de su categoría), dos de plata (Saurabh Kailas, de Morelos, y Erick Iván Hernández, de Nuevo León, en menores de 13 y 15 años, respectivamente) y una de bronce para Sebastián Dulong Salazar, también de Ciudad de México, en el nivel de 15 años.

Entre 1996 y 2016 las delegaciones mexicanas han conseguido ahí 16 medallas de oro, 25 de plata y 36 de bronce.

Con información de La Jornada http://www.jornada.unam.mx/2016/12/15/ciencias/a02n1cie

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