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Lunes 11 diciembre 2017
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Aguinaldos de burócratas del Ayuntamiento de Tepic, “engrillados” por Roberto Sandoval

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Editorial 

Pone como condición “que le hable el Presidente Peña Nieto”

Después de decirle “mentiroso” al presidente municipal Tepic, David Guerrero Castellón, el gobernador Roberto Sandoval pone como condición que el Presidente de la República Enrique Peña Nieto le hable por teléfono como el año pasado para desatorar la aplicación de los recursos en el pago de prestaciones del fin de año a burócratas.

El mandatario no parece entender que el pago de ese tipo de prestaciones es una obligación indirecta del gobierno federal, pero que deben aplicar las entidades y, en su caso, los municipios, mediante un instrumento de política presupuestaria, que denominan ramo 23.

Si el año pasado Enrique Peña tuvo que hablarle para que firmara el convenio de asignación de recursos, no fue por “compa” o para hacerle un favor personal a Polo Domínguez, sino para hacer cumplir con normalidad esa política y garantizar la funcionalidad de sus procesos de aplicación.

En otras palabras, fue una manera de Peña Nieto de decirle al gobernador, a través de la Secretaría de Hacienda (con perdón del lector): “no mames, Roberto”. En el manejo de ese tipo de recursos es necesario el convenio entre los gobiernos federal, estatal y municipal, por la obligación distribuida de estas entidades consideradas autónomas.

Por tanto, se necesita la firma, en este caso, del gobierno federal (a través de la Secretaría de Hacienda), del gobierno estatal y del municipal. Si todos los gobernadores del estado esperan que les hable el Presidente para aplicar recursos del ramo 23, pues entonces este instrumento no sirve, o no sirven los gobernadores.

En este último caso, puede tratarse de grilla; pero grilla de la mala y de la más torpe, porque no se puede obstaculizar algo que previamente está institucionalizado en el ámbito federalizado de los poderes ejecutivos.

La norma es clara: “El Ramo General 23 es un instrumento de política presupuestaria que permite atender las obligaciones del Gobierno Federal cuyas asignaciones de recursos no corresponden al gasto directo de las dependencias ni de las entidades”.

Lo peor del caso es que hay una fecha fatal: si el gobernador no firma y los recursos no se aplican, en este caso los 100 millones de pesos que se necesitan antes del 20 de diciembre, se perderán, de acuerdo a la normatividad de la Secretaría de Hacienda.

Así que, firme, se Señor Gobernador, o por lo menos póngale la huella digital. No se puede jugar con la necesidad y el derecho de los trabajadores.

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